Preámbulo

Este post ha cambiado poco, pero he dado con algunas técnicas más de neuromarketing  para mejorar la rentabilidad de la carta, de ahí el título:  técnicas para mejorar la rentabilidad de la carta, reeditado y ampliado, así que he creído conveniente compartirlo de nuevo con las modificaciones. Están al final, por si alguien más perezoso prefiere saltarse la parte más técnica.

Introducción

Una de las características que definen el servicio en la hostelería es que nuestro producto es la venta de espacio por unidad de tiempo, característica que se observa muy claramente en un hotel pero que puede ofrecer algunas dudas en cuanto nos referimos a un restaurante, bar, cafetería, servicio de catering o similares. Pero no hay que dejarse engañar, en efecto, acompañando a este servicio ofrecemos los productos más o menos perecederos que configuran nuestra carta, pero si nos dedicáramos sólo a eso no seríamos un establecimiento hostelero sino una tienda, cosa que sin lugar a dudas no somos.

Elementos que componen el producto

Se puede decir, por tanto, que lo que ofrecemos es la combinación de un producto y un servicio que está compuesto por dos elementos:

  • Elementos tangibles: el local y los elementos de la carta.
  • Elementos intangibles: el servicio y los elementos intangibles que lo acompañan tales como el ambiente, el trato social, la música, la decoración, la innovación, etc.