El Uniform System, USALI, es el plan contable sectorial para la hostelería en uso en los Estados Unidos desde el año 1926

El Uniform System of Accounts for the Lodging Industry, USALI, es el plan contable sectorial para la hostelería en uso en los Estados Unidos desde el año 1926, en la actualidad se encuentra vigente la décima edición de 2006.

Se trata de un instrumento que divide la actividad en la industria hotelera en ocho departamentos, cuatro operativos y cuatro funcionales, en función de su relación con la prestación directa del servicio al cliente. La principal particularidad es que presenta una cuenta de explotación diferenciada para cada uno de estos departamentos –a diferencia de la normativa contable española que presenta una única cuenta de explotación para todo el establecimiento-, de manera que no sólo persigue conocer el excedente final de la explotación de cada establecimiento sino que también persigue presentar la contribución a este excedente de cada uno de los departamentos de la empresa.

En España donde la actividad turística juega un papel de extraordinaria importancia en la actividad económica, a diferencia de los países de tradición anglosajona, en los que existen planes contables sectorizados[i], no existe una normativa contable específica para las empresas hoteleras. Lógicamente desde el punto de vista de la contabilidad de gestión tampoco existen ese tipo de normas.

La empresa turística española, que tiene presencia en prácticamente todo el globo y, sobre todo las grandes cadenas con representación en suelo americano, ha empezado a aplicar para su contabilidad de gestión el USALI. No obstante, la aplicación de este sistema de cuentas no se encuentra al alcance de la mayoría de las pequeñas y medianas empresas del sector ya sea por falta de conocimientos técnicos o ya sea por incapacidad operativa, en especial es más complicado en las del ámbito de la restauración, ya que requieren una adaptación ,mayor a sus necesidades.

La legislación española acerca de la llevanza contable de la empresa, y en especial el Plan General de Contabilidad, es lo suficientemente flexible para como que sea adaptada a cualquier sector de la actividad sin que tengan que ser transgredidos los principios contables que lo rigen y se pueda seguir presentando la información de la misma forma en la que en él se norma. De esta forma a niveles inferiores a los de cuenta se pueden crear tantas subcuentas como necesitemos para la aplicación del USALI, aunque también se puede aplicar sin necesidad de crear un gran número de cuentas ni de adaptaciones del plan siempre que el programa contable permita la imputación de costes a través de departamentos y/o proyectos.

La aplicación del USALI requiere que la contabilidad sea imputada da acuerdo con la estructura departamental del establecimiento, bien entendido que no nos estamos refiriendo al organigrama clásico de la hostelería, sino a la división entre departamentos operativos y funcionales y a su vez a la diferenciación dentro de cada grupo, se trata, pues de crear centros de asignación de costes, o unidades de producción, que por su relevancia deban ser tratados de forma estandarizada e individualizada.

El sistema uniforme de cuentas debe de perseguir cuatro objetivos:

  1. El primero es el de sencillez, de forma que pueda ser aplicado con independencia del tamaño y la organización del establecimiento hotelero.
  2. El segundo es el de la normalización, es decir, la información ha de ser presentada de forma uniforme y de acuerdo con unos parámetros de durabilidad.
  3. El tercer objetivo, implícito, hace más valiosa la aplicación de este sistema y es el de la fijación de responsabilidades de gestión, ya que la información desagregada por departamento o unidad de producción hace más fácil su control, ya que se pueden realizar comparaciones del siguiente tenor:
      1. De todo departamento consigo mismo a lo largo del tiempo.
      2. Entre departamentos.
      3. Con el presupuesto o previsiones.
      4. Con departamentos de otros establecimientos.
      5. Con otras entidades del sector.
  4. El cuarto objetivo es el de presentar una información dinámica por contraposición a un sistema tradicional, estático, de contabilidad no adaptado al sector.

La estructura del USALI está condicionada la aplicación del modelo de costes del direct costing, esto es, clasifica los costes de acuerdo con su asignación a cada uno de los centros de costes o responsabilidad en los que se divide la actividad. De este modo cada centro tendrá asignado sus propios costes directos, entendiendo que los departamentos operativos serán los que reciban la imputación de lo que tradicionalmente se entiende como costes directos, mientras que los funcionales recibirán los tradicionalmente entendidos como indirectos, pero que tendrán la consideración de costes directos para cada departamento funcional.

Con esta adaptación del direct costing no se persigue la asignación de los costes a los productos, sino más bien, como se realiza en el sistema ABC, a las actividades, siempre que entendamos como actividad cada uno de los departamentos, operativos o funcionales, de la explotación.

 [i] En los países anglosajones son los profesionales los que asesoran en la confección de los planes contables sectoriales, los Uniform System, que se emiten por las asociaciones empresariales y que se someten periódicamente a revisiones. Una característica importante de estos Uniform System es la gran importancia que se le asigna a la imputación y reparto de los costes.

Este artículo está basado en la décima edición de USALI, desde octubre de 2014 está vigente la undécima, puedes encontrar más información acerca de ella en estos posts y otros sobre la misma materia de esta misma web:

USALI, visión general de los cambios en la nueva edición

USALI, características generales de la cuenta de explotación

USALI, resumen undécima edición