Antecedentes

Existe un número variado de métodos para establecer los precios de las habitaciones en hostelería, unos simples, otros más complejos, desde nuestro punto de vista ninguno mejora al que se obtiene con la aplicación del cálculo del punto muerto o umbral de rentabilidad, no obstante a continuación mostramos algunos de los más interesantes:

Método de Howard y Toht

Consiste en asignar un Euro por cada mil invertidos en las habitaciones del establecimiento, este método destaca por su sencillez, aunque, desde nuestro punto de vista, parece poco científico. Puede ser más o menos válido para hoteles de nueva construcción o adquisición.

Método de Hubbart

Consiste en determinar un nivel de actividad, calcular sus costes operativos y añadirle los beneficios esperados, dividiendo esta cifra entre el número de habitaciones que se espera ocupar se obtiene el precio. Es un método en el que el cálculo del beneficio esperado puede tener una carga de subjetividad.

Método de Simon

Utiliza la metodología del cálculo del punto muerto, dividiendo los costes en fijos y variables y estos últimos en directos e indirectos, este método sólo es válido para ocupaciones del 60% o más sobre habitaciones disponibles.

Método de Roth

Consiste en la agrupación de las habitaciones según su tipología y el precio se fija en función de la demanda esperada para cada tipo. Este método requiere un gran conocimiento del mercado y su principal inconveniente es la no utilización de los costes para el cálculo del precio.

Método de Aguiló, Martorell y Aleñar

Según los autores el precio se fija en la intersección entre la oferta y la demanda, como la primera es rígida y la segunda muy elástica, el modelo persigue la fijación de un precio mínimo al que se podrían vender las habitaciones.

Otros métodos

A título indicativo se citan los otros métodos siguientes:

  • Cost-plus: se aplica un margen sobre los costes variables de manera cubran los costes fijos y el beneficio.
  • Acierto/error: el precio se adaptará en función de la reacción de los clientes.
  • Precio hacia atrás: se fija un precio (el de la competencia, la media del sector, el esperado, etc.) y a partir de ahí se crea la estructura de costes.
  • Pedrada al sapo: así es el sapo, así será la pedrada, el precio dependerá en todo momento del cliente con el que estemos negociando.