Un error muy común

Este es, probablemente, si no el que más, uno de los errores más comunes al hacer escandallos: usar artículos en unidades y tratarlos como si fueran kilos, tanto en el peso como en el coste unitario.

Un huevo

Un ejemplo muy claro de este caso puede ser el del huevo, si compramos un cartón de 24 unidades a 2,88 € el cartón, el coste de cada unidad es de 0,12 €, si en el escandallo, porque es obligatorio, introducimos el peso del huevo para saber el peso final de nuestra elaboración, supongamos 60 gramos, es muy común, si vamos a usar, por ejemplo, un huevo, multiplicar 0,12 €/huevo x 0,060, con lo que el coste del ingrediente que obtenemos es de 0,01 € (realmente es 0,0072 €, pero hemos redondeado), es decir hemos aplicado un coste 0,11 € menor en cada elaboración en la que usemos un huevo.

Vamos a hacerlo bien

Hemos tratado el huevo, que compramos en unidades, como si fuera un kilo o un litro. Pues no, para el coste hay que multiplicar, siguiendo el ejemplo, una unidad x 0,12 €/unidad, con lo que tenemos una coste de 0,12 €; mientras que para el peso hay que multiplicar una unidad x 0,060 kilos/unidad, con lo que el peso es 0,060.

Dos tomates

También es usual lo contrario, es decir, usar el método de la receta de la abuela, por ejemplo dos tomates, Pues no, hay que decir el peso exacto de tomates de la receta, ¿o es que todos los tomates pesan igual?

Para los susceptibles

Antes de que alguien me mande un correo indicando que todos los huevos no pesan igual, es verdad, en efecto, pero nosotros compramos según un calibre mínimo, si lo quisiéramos mayores el coste unitario sería mayor.

Como siempre, que prevalezca la lógica

En fin, como siempre digo, seamos lógicos. 

Otras entregas de la serie

Esta es la quinta entrega de la serie, si no has leído las cuatro primeras, aquí las tienes:

Ingredientes de poco valor económico.

El agua.

La merma.

Coste unitario en vez de precio

 

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