Es de gran importancia a la hora de controlar los costes en nuestro negocio la distinción de los siguientes conceptos:

Gasto: adquisición de un factor para su incorporación al proceso productivo de la empresa. La compra misma no constituye un coste, ha de incorporarse la materia prima al proceso productivo para que así sea considerado.

Consumo
: incorporación de un factor al proceso productivo y que con su insumo o uso se extingue.

Coste
: valoración del consumo realizado o previsto por la aplicación racional de las materias primas para la obtención de un producto o servicio.

Como se puede comprobar se trata de un continuo en el que el primer paso es la compra, por lo tanto el gasto, la utilización del bien nos lleva al consumo y su valoración al coste, que es un concepto de ámbito interno, mientras que el de gasto es externo.

La determinación más simple del consumo para un periodo de tiempo determinado responde a la siguiente formulación:

Existencias iniciales + Compras – Existencias finales = Consumo.